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NOTAS
GASTRONÓMICAS
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La
gastronomía es uno de los principales recursos turísticos de Galicia. La
elevada calidad y variedad de los productos autóctonos es la base de la
diversidad de manjares que se confeccionan y de los artículos que se sirven.
Los productos, tanto del campo como de la cabaña y, sobre todo, del mar, tienen
sus propias peculiaridades, entre las que prima la calidad. Además, no se puede
olvidar que uno de los pilares del prestigio de la cocina gallega ha sido la
gran profesionalidad de los maestros de los fogones, que realizan su labor no sólo
en Galicia, sino en cualquier lugar del mundo.
Del
mar y de la tierra
La
importancia que la gastronomía tiene para los gallegos se pone de manifiesto en
las más de 300 fiestas gastronómicas que se desarrollan a lo largo del año en
el territorio de la comunidad autónoma. Estas exaltaciones de los productos de
la tierra, que tanto interés suscitan entre los visitantes, tienen su origen en
celebraciones locales o comarcales en las que se conmemoran tradiciones del
lugar, reuniones de amigos. También se celebran coincidiendo con las cosechas o
fiestas religiosas, como las romerías, en las que el cumplimiento de la promesa
al Santo se completa con una comida tradicional. Algunas fiestas gastronómicas
congregan a multitudes y han sido reconocidas como fiestas de interés
turístico nacional
Del
mar
Tradicionalmente Galicia, con 1.200 kilómetros de costa, y un sinfín de
puertos marineros ha sido una región volcada al mar, y la Pesca, una de las
actividades principales de sus habitantes. Así, Vigo es hoy el principal puerto
pesquero de Europa y las rías gallegas las mayores productoras de mejillones
del mundo. Las excepcionales condiciones de su costa, que alterna los
acantilados más altos de Europa con las aguas plácidas de las rías, junto con
la riqueza en nutrientes que atesora el océano Atlántico en estas latitudes,
han conformado un ecosistema único del que se nutren los mercados
gastronómicos más exquisitos. Percebes de las costas batidas por las fuertes
olas atlánticas, cigalas, vieiras, centollos, nécoras, camarones, bueyes de
mar y bogavantes de las rías, junto con las ostras, mejillones, berberechos,
almejas, pulpo, choco, rodaballo, besugo, sardina, sargo, lubina y otras muchas
clases de peces que pueblan las costas gallegas. La experiencia secular de los
marineros de Galicia ha permitido también que las lonjas de la comunidad
autónoma gallega sean las mejor surtidas de especies de pescado de altura, como
el atún, la merluza, el bacalao, el abadejo o el sabroso jurel. Recetas
sencillas, para productos de calidad suprema. Así es la cocina tradicional
gallega, en la que lo que realmente importa es la materia prima.
De
la tierra
Y si la costa es rica en productos gastronómicos, el interior de Galicia no lo
es menos. Pimientos con denominación, como los de Padrón, patatas de
Bergantiños, grelos en toda la comunidad autónoma; Pan de Carballo y Cea y
maíz. Frutos como las castañas, nueces, avellanas y almendras; sin olvidar la
riqueza silvestre de las setas, los arándanos o la miel de bosque. De la huerta
gallega salen platos como el caldo gallego, a base de verduras, navizas,
acelgas, judías, repollo o grelos, patatas y alubias. En Galicia, la carne de
vacuno es la estrella. Se cocina muy joven, la ternera, y su nivel de máxima
calidad lo alcanza con la marca Ternera gallega. De esta carne surgen cientos de
recetas para preparar el exquisito solomillo, la popular carne ó caldeiro, o
parte del cocido gallego. Aunque, si lo que se prefieren son las carnes de
vacuno hechas, no deje de probar el buey gallego, que ha traspasado fronteras y
se ha incorporado a la gastronomía de otras comunidades españolas, como la
vasca. Dentro de las carnes, el cabrito, cría de la cabra sin destetar, se
prepara asado y forma parte de las mejores mesas y en las celebraciones.
Además, dentro de las aves, destacan los gallos de corral, y por supuesto los
capones, pollo caseros criados con esmero y una rigurosa alimentación para
buenas mesas, sobre todo en Navidad. En cuanto a los quesos, la mayoría
elaborados con leche de vaca, Galicia mantiene protegidas sus denominaciones, de
entre las que se pueden destacar el Tetilla, el Ulloa, el San Simón y el queso
de O Cebreiro. El lacón cocido se utiliza para elaborar el típico lacón con
grelos. En las provincias del interior son muy apreciados los embutidos, de los
que destaca por su originalidad la androlla o botelo, que se come cocido una vez
curado al humo. Chorizos y salchichones ofrecen muy buenas calidades. Además,
otras partes del cerdo se utilizan para los cocidos gallegos (panceta, morro,
carne de alrededor de las vértebras, patas…). De la tierra también proceden
los vinos gallegos, acogidos a cinco Denominaciones de Origen diferentes (link
con las D.O. de Vinos) En cuanto a los licores, es conocido el aguardiente
gallego, con el que se elabora la tradicional queimada (aguardiente quemado con
azúcar). Licor de café, licor de guindas, y licor de hierbas.
De
la tierra y también del mar
Empanada: Para conjugar la tierra y el mar, los gallegos disponen de uno de los
platos más versátiles que puedan existir, la empanada. Existen empanadas de
costilla de cerdo, lomo de cerdo, lomo de ternera, sardinas, pulpo, bacalao con
pasas, bonito…casi todo lo que